sábado, 12 de agosto de 2017

Desde Tres Cantos hasta Getafe

06/08/2017

La ruta que me he propuesto recorrer hoy es una de esas que tenía en el tintero, con la esperanza de que algún día tuviese la oportunidad de realizarla, pues aunque la longitud desu recorrido estaba dentro de lo admisible para realizarla con una sola batería, la dureza del trazado la hacia inviable... pero solo de momento, pues la llegada de la segunda batería me ha abierto un amplio abanico de posibilidades que me permitirán, por fin, realizar rutas lejos de Fuenlabrada sin tener que preocuparme por desplazarme en el coche.

Desde hace tiempo me posicioné en la modalidad del cicloturismo campo a través, por lo que el espíritu de esta ruta no es otro que el de deleitar los sentido, pero sin dejar de lado el reto que conlleva realizar una ruta de este tipo.


La ruta la inicio en la estación de tren de Tres Cantos, a donde llegué tras tirarme más de dos horas de trallecto desde que salí de casa, a cosa así de los 8:00 am hasta que puse los pies en el andén de la estación de Tres Cantos, en torno a las 10:30 am...

La idea que llevo en mente, es unir tres de las rutas más populares de Madrid, la vuelta a la tapia del Soto de Viñuelas, de dicha ruta solo recorreré la mitas, finalizando este tramo en el puente que salva el arroyo Viñuelas, a las afueras de la urbanización Arroyo del Fresno, muy cerca de San Sebastián de Los Reyes.

Desde este punto, enlazaré con la ruta que da la vuelta al aeropuerto de Barajas, de la cual solo recorreré la parte que discurre junto al Jarama, siendo a su vez la parte más atractiva de esta ruta, tanto por el forndoso bosque de rivera que acompaña todo el trayecto, así como lo extrañamente curioso que es ver aterrizar o despegar los inmensos aviones a quienes no estamos acostumbrados a verlos desde tan cerca.

 Me despediré del Aeropuerto desde lo que queda de la archiconocida discoteca Atica, y la relación directa que tenía con la conocida Ruta del Bacalao.

Me adentraré en San Fernando de Henares, no me queda otra si quiero enlazar con la tercera de las tres rutas... la de Los Cortados del Piu... impresionante y dura ruta que ofrece vistas preciosas y martirio a partes iguales.

A esta magnífica y dura prueba le pondré punto y final en la estación de tren y metro de El Casar, ya en Getafe, lugar donde decidí terminar, más por necesidad que por deseo, ya que mi idea era llegar hasta la puerta de mi casa, en Fuenlabrada, pero el domingo el calor que fui acumulando a lo largo de toda la jornada, la carencia de agua, unido a que la ruta en general es más dura de lo que yo pensaba terminaron pasándome factura, y decidí que El casar era el mejor punto y finar, tras nada menos que 88 km donde solo hice dos paradas de avituallamiento, ya que la ruta la recorrí prácticamente sin paradas, salvo las necesarias para sacar la fotos.

Por cierto, la idea principal de esta ruta era comprobar la autonomía que le podía sacar a las dos baterías, y la verdad es que me quedé más que satisfecho cuando vi que con una única batería casi consigo realizar toda la ruta, a pesar de todas las complicaciones a las que sometí la bicicleta.

81.4 km de recorrido con solo una batería y sin llegar a desfallecer... prueba más que superada.
La Vuelta al Soto de Viñuelas es una ruta magnífica para el ciclista que busca las zonas próximas a la sierra, aventurarse por sus senderos, sinuosos, juguetones y caprichosos a ratos, y puntualmente técnicos, hará las delicias de casi todo el ciclista que decida venir a realizar esta ruta, cuyo trazado discurre siguiendo la antigua tapia que delimita la finca que le da nombre a la ruta.

Cerca de Tres Cantos

Las vacas también salen a pasear cerca de la tapia

 Enclavada dentro del Parque Regional de La Cuenca Alta del Manzanares, ofrece unas vistas serranas muy agraciadas, al margen de la gran vegetación de matorral y encinares que nos acompañará durante gran parte del recorrido ( en este tramo )... una ruta muy recomendable de realizar, la cual, de hacerse completa, nos devolverá, tras algo más de 30 km, de nuevo al punto de partida, eso sí, la ruta es un poco rompepiernas, y podréis encontrar de todo... tramos de cañada muy rodadora y polvorienta, tramos de sendero estrechos y culebrero, tramos con cuestas cortas, pero duras y en algunos casos incluso bastante técnicas, debido a la aguas de escorrentía que ha formado muchos y profundos surcos en el suelo. 
Arroyo del Bodonal ( arroyo Viñuelas )
 También encontraremos algunas bajadas también algo técnicas, y en algún que otro punto, con una inclinación y una dificultad, que muy probablemente te invite a bajar desmontado de la bici.

Tras un recorrido de Aproximadamente unos 20 km, se llega al arroyo que cruza toda la finca de oeste a este, y que desemboca en el ya próximo Jarama.

A partir de aquí entraremos en el tramo de transición, para nada despreciable, el cual nos llevará a conectar con parte de la ruta ciclista que da la vuelta al aeropuerto madrileño, pero en nuestro caso, sólo recorremos la parte más agraciada y entretenida de esta ruta, la parte que corre junto al margen derecho del Jarama, donde el ciclista encontrará un camino ancho, con muy buen firme, y con prácticamente nula complicación.

El bosque de rivera, el cual nos acompañará prácticamente todo el camino, no sólo obsequiara con bonitas instantáneas, también os ofrecerá cobijo ante el inclemente sol, todo ello amenizado por el continuo y ruidoso trasiego de los inmensos " pájaros metálicos " que nos irán pasando por encima a escasa altura. 





Hay que tener presente que rodaremos a muy poca distancia de las pistas de la T4 ( terminal 4 de Barajas ), por lo que será muy fácil fotografiar los aviones en pleno despegue, y si tenéis suerte, es posible que podáis incluso fotografiar algún modelo de los más grandes... por desgracia a mi la suerte no me acompañó en ese sentido, y sólo pude fotografiar aviones... " normalito ", y ya es decir... porque menudos bichos salían de aquellas pistas.

 Tras el paso del aeropuerto, nos veremos obligados a hacer un tramo urbano... no muy largo, por San Fernando de Henares. No nos quedará más remedio, pues no hay otra forma de poder enlazar con la siguiente ruta, la que recorre, esta vez sí, en toda su extensión Los Cortados del Piu.

He de avisarte, que este tramo de transición, a parte del obligado tramo urbano, el cual, por fortuna, no es muy largo, antes de recobrar el camino que vuelve a correr junto al margen derecho del Jarama, más adelante nos llevará a un punto sin aparente salida, una gran finca, dedicada a la enseñanza y la práctica del golf, nos cerrará el paso, dejándonos como única alternativa viable el continuar por carretera en dirección a la ermita del Cristo de Rivas. 
Cerca de la Urb. Cuidalcampo

En este tramo de carretera deberemos deberemos de tener mucha precaución, pues aunque la carretera no soporta mucho tráfico, el que encontraremos nos pasará muy rápido, pero podremos disfrutar, durante algunos kilómetros de la ventaja de poder rodar por su ancho arcén.

Tras alcanzar una gran glorieta nos desviaremos a la derecha por la carretera que nos llevará directamente a Rivas, pero unos metros más allá de la glorieta, un carril bici nos invitará a abandonar la calzada y ponernos a resguardo.

 En cuesta tendida, y tras uno 600 metros, abandonaremos la seguridad del piso verde para, una vez hayamos cruzado al otro lado de la carretera, por un paso de peatones que nos lo brindará, tomar por un camino ancho y polvoriento que, picando hacia arriba, nos llevará a introducirnos en los pinares del Piu.

Esta ruta es bastante dura, aunque al principio no lo aparente... pero sólo al principio. 



Según nos vayamos acercando a las proximidades de los cortados, el ancho y polvoriento camino se irá estrechan, estrangulándose en muchos puntos por la vegetación.

Esta parte de la ruta es quizás la más bonita, sin menospreciar el resto de esta ruta del Piu, que nos ofrecerá casi en todo su recorrido unas bonitas vistas, pero este tramo también es la parte que requiere prestar mayor atención al manejo del manillar, ya que nos encontraremos puntos del sendero que nos insinuara caídas a distinto nivel, sobre todos en curvas cegadas por la vegetación, no hay que olvidar que durante un buen trecho rodaremos cerca del borde del barranco, por lo que es mejor, si no se tiene un poco de técnica ( tampoco es que se necesite mucha ), circular despacio por esta parte.

Hípica Madrid, un lugar donde, con permiso, podrás reponer agua
 Para los que sufran de vértigo les puedo asegurar que en esta ruta no pasarán miedo.... mientras no os acerques mucho, en algunos puntos, al borde del sendero, el cual nos dará casi todo e rato un margen más que aceptable de seguridad, podremos rodar con total seguridad... siempre y cuando sepamos lo que estamos haciendo, claro... si no se conoce la zona, es mejor rodar con precaución y disfrutando de las vistas.

Puente sobre el Arroyo de La Vega
 Tras un kilómetro y medio, más o menos, de sendero juguetón, volveremos a encontrarnos con un camino ancho y fácil de seguir, eso sí, el suelo lo encontraremos muy roto en muchos puntos del recorrido, así como también encontraremos muchos tramos, más de los que nos gustaría, alfombras de guijarros que nos obligarán a sujetar firmemente el manillar, tendremos que asumir que está parte de la ruta nos va a menear más que si estuviéramos dentro de una coctelera...eso sí, en toda la extensión de la ruta disfrutaremos de unas vistas magníficas. Desde que nos incorporamos del sendero al nuevo camino pedrolero, nos quedará por delante algo menos de 6 km donde nos tendremos que pelear con un suelo muy empedrado, el polvo y los surcos de escorrentía, esta es la tónica del nuevo camino al que nos incorporaremos, y no cambiará hasta llegar al asfalto, ya en la urbanización de Rivas Vaciamadrid, a la altura de La Laguna del Campillo.
Otra cosa que tendremos que tener muy presente es que en este tramo, el de los cortados del Piu, sólo encontraremos sombra al principio, cerca de la urbanización de Rivas, y puntualmente en la zona de sendero estrecho, una vez salgamos de nuevo al camino ancho y pedrolero, los hierbajos será la vegetación predominante, por lo que nos expondremos de lleno, al inclemente sol.
Vado del arroyo de Las Zorreras
La tónica del camino ya no cambiará hasta que lleguemos a la altura de la Laguna del Campillo, piedras, polvo y mucho traqueteo.Por fin llegaremos al final del tortuoso camino, pero antes de abandonarlo podremos disfrutar de unas vistas privilegiadas que ofrece la gran Laguna desde las alturas.

El asfalto nos parecerá una bendición, incluso nos parecerá raro la suavidad con la que se desplazará la bicicleta, lo más duro de la ruta se ha quedado atrás.

paso peatonal desde Atica a San Fernando de Henares
Ahora nos toca callejera un poco por las calles de la urbanización, pues nuestro siguiente objetivo es cruzar al otro lado de la A3 para proseguir por la carretera que nos llevará hasta la Escuela Nacional de Protección Civil, pero antes de salir de la urbanización, podremos hacer un alto en el restaurante La Posada del Alcalde, parada que nos sabrá a gloria bendita tras la apalizante rutita del Piu ;-)

Esta nueva y solitaria carretera nos permitirá rodar con soltura y despreocupados del tráfico, aún así, recordar que vais por una carretera ;—) mientras podremos disfrutar de unas bonitas vistas de los cortados de La Marañosa.
 Tras dejar atrás la Escuela Nacional de Protección Civil, llegaremos a una bifurcación, de seguir de frente nos encontraremos el vado del arroyo Mundo, que a pesar de las fechas en las que estamos, a buen seguro bajará con agua, y más adelante nos toparemos con un camino muy roto, con muchos socavones que se convierten en charcas en épocas de lluvia, para más adelante desembocar en la Cañada Real Galiana, a la altura de la depuradora Sur de la capital.
Azud del Jarama, en San Fernando de henares


La alternativa, y por donde conduce el track es el camino que sale a la izquierda de la bifurcación.
Este camino nos llevará a cruzar el rio Manzanares sobre un puente, y un centenar de metros más allá, ya en las inmediaciones de Casa Eulogio, nos veremos obligados a pasar la bici por encima de una barrera metálica que cierra el camino, impidiendo el tránsito de vehículos a motor.
Nos encontramos en el entorno de La Marañosa. 
Paseo de La Chopera, en San Fernando
Tras la cancela llegaremos a un cruce de caminos, siguiendo por la izquierda, podremos ir a La Presa del Rey, justo al otro lado de la cima que se levanta ante nosotros, y desde la presa podremos ir a infinidad de sitios... a visitar los restos de El Puente del Pindoque, por ejemplo, lugar donde tuvo lugar uno de los enfrentamientos más sangrientos de la Batalla del Jarama.

También podremos llegar hasta las inmediaciones del Parque Warner, donde entroncaremos con el carril bici de San Martín de La Vega y las amplias posibilidades que ofrece dicho carril.
En Los Cortados del Piu

Volviendo al cruce tras la cancela, y siempre siguiendo el track, proseguiremos a la derecha, donde encontraremos un camino muy ancho y muy rodador, con un firme que invita a rodar rápido, pero carente de sombra en la mayor parte de su trazado.

Tras algo más de 7,5 km, el camino muere en la carretera que une la capital con San Martín de La Vega, también coincidimos con el carril bici de dicho municipio.
Nuestro nuevo destino es el Cerro de Los Ángeles, su poblado pinar es un oasis en medio de los extensos secarrales que lo circundan y su fuente pública de piedra, es todo un regalo.

Para poder alcanzar el pinar del Cerro, nos desviaremos, a la izquierda de la carretera de San Martín de La Vega, por La Cañada real Galiana, y una decena de metros más adelante, tomaremos por un ancho camino que nos saldrá a la derecha. Sin dejar este camino, llegaremos a un paso inferior que nos permitirá salvar la carretera, siguiendo, a continuación, a la derecha del suterráneo, llegaremos a un paso superior que nos permitirá saltar al otro lado de la M-50... el Cerro ya está a tiro de piedra.

El último arreón, tras salir del cerro, por un paso peatonal elevado que nos permitirá salvar la A-4, nos adentraremos en las tranquilas avenidas del nuevo barrio de Getafe, El Molino, ya queda muy poco para poder alcanzar la estación de tren de El Casar.




Puntos de escape :

La ruta cuenta con varios puntos de escape, por si os surge la necesidad de abortar.

Uno de estos puntos es la propia estación de Tres Cantos.

Un centenar de metros más allá de haber dejado atrás la urbanización Fuente del fresno, en el tramo del Soto de Viñuelas, encontraremos un puente que nos permitirá cruzar el arroyo del Bodonal ( también conocido como arroyo Viñuelas ), desde aquí os podéis acercar a San Sebastián de Los reyes, que coge muy cerquita, y donde se puede coger el tren.



Tras superar el Aeropuerto de Barajas nos adentraremos en San Fernando de Henares, donde también podremos tomar el tren.


En la zona de los cortados del PIU siempre podremos abortar la ruta acercándonos a la urbanización de Rivas, que siempre está rá cerca del trazado de la ruta, donde podremos tomar el metro.





 Una vez pasado Rivas, el punto de escape más cercano será la estación de tren de Getafe industrial.
Creo que la estación de tren de San martín de La Vega está clausurada... pero tampoco estoy seguro.


Agua en la ruta :

En cuanto al tema del agua, hay que ir bien aprovisionado, ya que sólo la podremos reponer en puntos muy concretos, y muy distantes.

Por ejemplo, en el tramo del Soto de Viñuelas, no hay posibilidad de reponer agua, a pesar de atravesar las urbanizaciones de Ciudalcampo y Fuente del Fresno, en ninguna de ellas hay fuentes públicas o comercios donde poder comprar alguna botella.


En el tramo de transición, entre El Soto de Viñuelas y el aeropuerto, encontraremos varias hípicas, en una de ellas , Hípica Madrid, tras pedir permiso, pues no es de acceso libre, pusieron a mi disposición, con toda a amabilidad del mundo, todo el agua que necesité... pero recordad que fuera de estos puntos, no hay agua... o al menos que yo sepa ;-)

El siguiente lugar donde poder reponer el líquido elemento, ya será, una vez se supera el aeropuerto, en el restaurante que hay junto a la que, en el pasado, fuera el punto de partida de " La ruta del bacalao ", la discoteca Ática. Este restaurante ( Restaurante Polo ), cuenta con una amplia terraza donde podremos hacer un muy agradecido alto en el camino y disfrutar de un refrigerio mientras controlamos de cerca nuestra montura.

En el tramo urbano de San Fernando de Henares, y antes de volver a retomar la senda del Jarama, encontraremos varios comercios ( tiendas de alimentación o bares ), donde también podremos comprar botellas de agua, pero no encontraremos ninguna fuente pública.

En la cómputo general de esta ruta, sí nos cruzamos con varias fuentes públicas, en concreto, un par de ellas en El Paseo de La Chopera, en San Fernando de Henares, pero no dispensan agua, ya que les han retirado los grifos.

En toda la ruta, el único lugar donde yo encontré donde reponer agua sin necesidad de rascarme el bolsillo fue en El Cerro de Los Ángeles, ya a muy escasos kilómetros del final.

Pertrechados muy bien de agua antes de iniciar el acercamiento a Los Cortados del Piu, pues este tramo es muy largo y bastante duro y no hay posibilidades de responderla, ya habrá que esperar a alcanzar el final de este tramo, donde, tras rodar unos centenas de metros por la urbanización encontraremos el restaurante La Posada del Alcalde, donde también podremos disfrutar de un más que merecido refrigerio en su terraza.

Desde este último punto, ya no volveremos a encontrar un lugar donde reponer agua hasta que alcancemos los campos de fútbol del Cerro de Los Ángeles, donde una fuente de piedra lleva toda la vida apaciguamiento la sed de todo aquel que arriba a su grifo cromado.

Las tres zonas que recorre esta ruta cuentan con un elevado interés paisajista, pero has de tener presente que hacerla completa, al margen de los kilómetros ( en torno a 88 ), el primer tramo, pero mayormente el tercer tramo ( el del Piu ) son bastante exigentes, sobre todo a nivel físico, y técnico en bastantes puntos.

Por técnica me refiero a que hay que tener un buen manejo de la bici en bajadas muy empinadas, senderos estrechos, tramos de profundas roderas, cuestas con bastante inclinación, tramos de sendero que discurre entre árboles, muy juntos y con ramas bajas, así como tramos de camino alfombras de guijarros donde podremos perder fácilmente el control del manillar.

Con todo esto lo que quiero es que la gente no se llame a engaño, yo pude realizar esta ruta gracias a que llevo una eléctrica que para este tipo de trayectos es una aliada, pero hacer esta ruta con una bici normal, va a exigir mucho al ciclista que decida realizarla, por ello os sugiero que antes de aventuraros a realizarla, la estudies bien y calculéis vuestras posibilidades.


Track de la ruta 

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